Publicado

Nosotros también tenemos nuestra canasta familiar

Desde que comenzó el año, encontramos por todas partes las palabras alza de precios, reajustes pequeños, grandes aumentos, inflación, devaluación, crisis de los contenedores. Cada día vemos noticias donde se resaltan en negrilla, itálica y hasta en mayúsculas algunas de esas frases y expresiones, y ha pasado tantas veces, que en ocasiones hasta se nos vuelve paisaje.

Por ejemplo, un titular reciente en un periódico dice: “La inflación anual del país llegó a 9,23 % en abril, y se convirtió en la más alta en 21 años”, según el DANE. ¡Tremendo!

¡Y es verdad! ¿Habrá algún producto o servicio que no haya subido notoriamente su precio en estos cinco meses? Incluso, desde el año pasado.

Alimentos como la papa, tan cotidiana en cualquier preparación en la mesa de los colombianos, ha aumentado el precio hasta en un 55 %. Ni qué decir de la carne. ¡Un verdadero lujo! Su escalada alcista ha llevado a que su precio haya crecido hasta en un 31 % en 2021. Y así podemos listar el arroz, la yuca, los huevos, el pollo, etcétera.

Esto se debe a las situaciones conocidas del Paro Nacional de 2021 (sí, aunque no lo creas, todavía sufrimos consecuencias por ello), el coronavirus y la crisis de los contenedores. A esto debemos sumar la situación de Ucrania, donde se produce una cantidad importante de granos e insumos agrícolas con los cuales se surte el mundo.

Nuestra canasta básica

Y así como existe la llamada canasta familiar con los productos fundamentales para hacer mercado, entre quienes trabajamos en la industria gráfica también podríamos “armar” un portafolio de insumos estrictamente necesario para contar con todo lo que requerimos para hacer nuestro trabajo.

Papel, cartón, tintas, algodón, químicos, recubrimientos, productos para el mantenimiento de las máquinas, planchas, entre otros, son los elementos clave. ¿Saben qué? Todos han aumentado de precio, incluso varias veces. Pero también debemos sumar el alza en el precio de otros productos que nos impactan directamente. Por ejemplo, la gasolina, los peajes, las partes de las máquinas, los repuestos de los vehículos y una larga lista.

Para que te hagas una idea, ¿sabías que el papel tiene un peso de entre el 30 % y el 50 % del valor que damos en una cotización, cada que nos la pide un prospecto de cliente?

Si hemos aumentado los precios, es porque cada vez debemos invertir más para comprar lo que necesitamos.

Por eso es tan importante que tomes la decisión lo más rápido que puedas cuando nos pides que te coticemos un trabajo, y que seas consciente de que, si hemos aumentado los precios, es porque cada vez debemos invertir más para comprar lo que necesitamos.

Ten en cuenta que, una vez conversamos contigo, debemos verificar si tenemos material en bodega, en caso de que no tengamos, buscar entre nuestros proveedores para comprarlo, negociar el precio (aunque últimamente nos toca comprar al valor que esté debido a la escasez), pagar esa compra y esperar la llegada del material.

Por esta razón, nuestro consejo es: toma decisiones rápidas, pues las cotizaciones tienen una vigencia de cinco días hábiles; ten flexibilidad sobre la elección de los materiales y comprensión para entender si el precio está ligeramente más alto en algunos momentos del año.

¿Quieres empaques, productos editoriales o piezas personalizadas para destacar tu marca? Contáctanos. Nuestro equipo está disponible para atenderte.

También podría interesarte

Publicado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo válida.
You need to agree with the terms to proceed

Menú